
Cómo las empresas del sur de Europa y América Latina se mantienen competitivas
El procesamiento de carne está cambiando a gran velocidad, especialmente en el sur de Europa y América Latina. Cada vez más empresas se enfrentan a un desafío que hace unos años apenas existía: grandes volúmenes de materia prima congelada a –18 °C, importada de países exportadores como Brasil, Estados Unidos o Argentina.
La razón es clara: los productores locales en países como España, Portugal, Chile, Panamá o México suelen tener dificultades para competir en precio con los mercados internacionales. Esto hace que los productos congelados importados ganen importancia y planteen nuevas exigencias a las líneas de procesamiento existentes.
A medida que aumenta el volumen de producto congelado importado, también crecen los desafíos en la producción diaria.
Los métodos convencionales de descongelación, como la descongelación en sala o en baño de agua, prolongan considerablemente los tiempos de producción y generan paradas que afectan de manera significativa la rentabilidad de la planta.
La secadora de uso frecuente también alcanza sus límites cuando se trata de la descongelación primaria de productos congelados. Si se utiliza como solución primaria, suele provocar pérdida de proteínas estructurales, desviaciones de color, temperaturas desiguales, aumento de la pérdida de peso y fluctuación de la calidad del producto.
El vaso es ideal para el atemperado fino, pero no para descongelar bloques de carne a -18 °C.
Los nuevos hornos industriales de proceso permiten descongelar productos cárnicos mucho más rápido y con mayor control. Estos sistemas pueden elevar la temperatura de –18 °C a –4 °C hasta diez veces más rápido que los métodos tradicionales.
La tecnología garantiza una gestión uniforme y controlada de la temperatura y es especialmente útil para empresas que procesan grandes volúmenes en poco tiempo. Posteriormente, el tumbler se encarga del atemperado fino, pasando de –4 °C a 0–2 °C, el rango óptimo para el procesamiento posterior.
El resultado son procesos estables sin pérdida de calidad, menor goteo, resultados reproducibles y un control mucho mayor en cada fase de producción.
La competencia internacional obliga a las empresas a optimizar sus procesos. Las ventajas de precio ya no bastan. Son esenciales líneas estables, control preciso de temperatura y calidad constante.
Las empresas que invierten en sistemas avanzados de descongelación obtienen mayor capacidad de producción, mejor eficiencia energética, menor tiempo de trabajo y un aumento notable de la calidad.
Esto les permite mantenerse flexibles, independientemente del origen de la materia prima, y asegurar su competitividad a largo plazo.
Apoyamos a las plantas de procesamiento de carne con análisis integrales de procesos, cálculos económicos comparativos (ROI), recomendaciones técnicas y soluciones a la medida para líneas de producción existentes o nuevas.
También realizamos demostraciones en vivo de las nuevas tecnologías de descongelación y atemperado directamente en sus instalaciones — en España, Portugal, Chile, Panamá y otras regiones de Latinoamérica.
Mientras muchas empresas siguen utilizando métodos tradicionales, otras ya están probando tecnologías innovadoras que mejoran sus procesos de producción de manera sostenible.
Si desea saber qué tan eficiente es su proceso actual de descongelación o si los sistemas modernos serían rentables para su planta, con gusto le apoyamos con un análisis individual o una demostración exclusiva.
La eficiencia, la optimización de los procesos y las tecnologías modernas son cruciales para una producción sólida y preparada para el futuro.
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